Llegó desde tiempos antiguos, a través de la oralidad, nuestra historia andina: del caos al orden, desde la creación del mundo hasta la expansión del imperio del Tinya Wanaku, de la mano de Manco Cápac, el primero de los incas, junto a Mama Ocllo, madre de su futura panaca real. Ambos habrían surgido del lago Titicaca, según la tradición.
Existen varias versiones sobre sus orígenes, y diversos Manco Cápac habrían gobernado después de él, según distintas crónicas y relatos. Hoy, según la oralidad recogida en Puno, se nos plantea una interrogante inquietante: ¿dónde podrían estar las momias de la pareja mítica de Mama Ocllo y Manco Cápac?
Ambos existieron y, según algunas crónicas, sus restos, en ciertos casos descritos como bultos de piedra, en otros como momias, permanecieron durante un tiempo en el Cusco. Es sabido que luego se extraviaron. Ciertamente, pudieron haber sido trasladados en algún punto de la historia de los incas hacia su antiguo reino de origen.
Entonces, la pregunta permanece abierta: ¿podrían ser estas colosales montañas artificiales, aplanadas y misteriosas, la última morada de los patriarcas del antiguo Tahuantinsuyo?

HISTORIA DE LA PREHISTORIA DE CUTIMBO
El complejo arqueológico de Cutimbo se encuentra al suroeste del lago Titicaca, sobre una meseta que supera los 4.000 metros sobre el nivel del mar, en el distrito de Pichacani, región Puno.
Aunque las estructuras fueron utilizadas con una finalidad funeraria por los pueblos lupacas, collas e incas, las enormes chullpas principales de Cutimbo son semejantes a las encontradas en Sillustani, donde ni en su interior ni en el subsuelo se hallaron enterramientos, lo que acrecienta el enigma sobre su verdadero propósito.
Sin duda, por su naturaleza, diseño y arquitectura, estas construcciones se asemejan a un estilo antediluviano, tan presente en Puno y en algunas zonas del Cusco, posteriormente ocupadas por culturas preincaicas y, más tarde, por los incas.
Las chullpas ciclópeas fueron construidas con mampostería de piedra basáltica, trabajada en bloques de forma poligonal. En ellas se observan tallas zoomorfas en alto relieve de felinos, vizcachas, monos, y serpientes, enigma global que revisaremos en próximas entregas. Nos deja atónitos el tamaño descomunal de estas estructuras y el enorme peso con el que debieron lidiar los arquitectos de estos grandes torreones, verdaderos hitos geográficos, del cerro aplanado aun castigado por los rayos de las tormentas del dios Illapa.

¿CUTIMBO UN ÚLTIMO ASENTAMIENTO DEL PUEBLO MÍTICO DE GUANACO, O DE LA ATLÁNTIDA EN LOS ANDES?
Desde una vista aérea nos percatamos que una sociedad ubicada al día de hoy se hace difícil de sostener, el clima es frío, el terreno eriazo y el lago se encuentra a considerable distancia. Surge entonces la pregunta: ¿por qué construir en un sitio tan alejado y desafiante? O es mejor preguntar: ¿Cuándo se hizo esto?
Se desprende por lo aprendido y observado que, cuando vivieron estos “gigantes”, a lo mejor la altura del lugar era menor o tal vez las aguas bañaban estas costas andinas, en aquel tiempo, lógico, cuando quizás los monos, pumas y aves silvestres, habitaban la región como pensaba Arthur Posnansky, ¿o es algún recuerdo reminiscencia de un pasado de origen en la selva de puno de sociedades migrantes?
¿Quién contaba con la alta tecnología perdida capaz de aplanar cerros con tal perfección? ¿Quién ostentaba el poder de mover montañas y terra-formar accidentes geográficos? Las crónicas mencionan al creador: Wiracocha o Tunupa, el del gran poder. No es casual que haya surgido la leyenda de que aquí estarían enterrados los cuerpos de Manco Cápac y Mama Ocllo, hijos predilectos y enviados de Inti, procedentes de más allá de nuestro mundo.

LOS PUCULLOS DE LOS SEÑORES LUPACAS DE CRÁNEOS ALARGADOS DEL TITICACA
Otros pucullos datan de entre los años 1100 d.C. y 1532 d.C. y pertenecieron a los lupacas, a los Señores Lupacos. En algunas cuevas y cistas de la zona se encontraron enterramientos colectivos. Los cuerpos yacían en posición fetal, envueltos en mantos y acompañados de ofrendas.
Estas cistas se hallaban relacionadas con los recintos mayores o chullpas, ya que se ubicaban alrededor de ellas y estaban selladas mediante lajas de piedra. Los entierros encontrados en este tipo de estructuras funeraria correspondían a individuos con escasa indumentaria y mantenían la misma posición ritual fetal.
Sobre estos enterramientos no se puede afirmar con certeza que se tratara de sacrificios humanos, aunque podrían responder a un fin ritual, ya que algunos cuerpos habrían sido trasladados.
También se encontraron representaciones de los antiguos habitantes del lugar, en las que se observan cráneos alargados, coincidentes con los restos más antiguos hallados en Tiahuanaco, pertenecientes a una estirpe distinguida y milenaria. Incluso se halló una vasija que albergó a un individuo de cráneo alargado, posiblemente de alto rango.
Las pinturas rupestres son inquietantes. En ellas se observan llamas, también asociadas a geoglifos hallados en la región de Tacna, así como extraños personajes que parecen conducirlas. Estas pinturas rupestres tendrían una antigüedad aproximada de 10.000 años.
